Toma la palabra

Carmen López

Periodista de Amnistía Internacional

  • Amnistía Internacional presenta su informe anual, una parada para reflexionar
  • Amnistía Internacional lleva más de medio siglo documentando violaciones de derechos humanos en todo el mundo
  • Gracias al impulso del abogado británico, Peter Benenson, que el 28 de mayo de 1961 denunciaba en The Observer la situación de los presos olvidados, nacía un movimiento mundial de personas que trabajan para combatir la injusticia y proteger los derechos humanos

El pasado 9 de octubre en Pakistán, unos talibanes dispararon contra Malala Yousafzai de 15 años. Su delito fue defender a través de un blog su derecho a la educación. El caso de Malala, con las redes sociales, saltó todas las fronteras. Éste ha sido sin duda uno de los casos más emblemáticos y más recordado por los que ha trabajado Amnistía Internacional en 2012, pero no el único.

En los primeros días del año se quedaron sin hogar 300 familias en la capital de Camboya, Phnom Penh, tras ser desalojadas violentamente de su barrio. Semanas después en Brasil, 600 personas corrieron la misma suerte en el asentamiento precario de Pinheirinho, en el estado de Sao Paulo. Madrid, desalojaba a 54 familias gitanas de Puerta de Hierro. En marzo, 21 personas murieron en Jamaica por disparos de la policía; unos músicos azerbaiyanos fueron golpeados, detenidos y torturados bajo custodia, y Mali se sumió en una crisis tras producirse un golpe de Estado.

Un niño guía a una mujer ciega, refugiada nuba, en el principal mercado del campo de refugiados de Yida, en Sudán del Sur, abril 2012 (Amnistía Internacional)

A lo largo del año, los investigadores de Amnistía Internacional han documentado asesinatos de periodistas en Somalia, México y otros lugares; mujeres violadas o víctimas de agresión sexual en su casa, en la calle, o mientras ejercían su derecho a protestar en Egipto; comunidades de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales a quienes se prohibió manifestarse en Lituania o en Ucrania; activistas de derechos humanos enviados a la cárcel por cargos falsos en Rusia. En septiembre, Japón ejecutó a una mujer por primera vez en más de 15 años. En noviembre se intensificó de nuevo el conflicto de Israel y Gaza; y en la República Democrática del Congo decenas de miles de civiles huyeron de sus hogares cuando el grupo armado 23 de marzo (M23), respaldado por Ruanda, marchó sobre la capital de la provincia de Kivu Septentrional. En Siria, según la ONU, la cifra de muertos al final del año ascendía a 60.000. Una cifra que sigue aumentando, porque con la excusa de que los derechos humanos son “un asunto interno”, el Consejo de Seguridad de la ONU sigue sin lograr una acción política concertada y unificada para abordar la emergencia de derechos humanos que están siendo vulnerados por ambas partes en el conflicto.

Detenidos en la cárcel Khoms, Libia, donde algunos de los 370 hombres, mujeres y niños presos fueron visitados por Amnistía Internacional en septiembre de 2012

Noticias que han ido tomando vida y desapareciendo del foco de atención a lo largo de 2012, hechos que nunca llegaron a ser noticia. Amnistía Internacional lleva más de medio siglo documentando violaciones de derechos humanos en todo el mundo. Gracias al impulso del abogado británico, Peter Benenson, que el 28 de mayo de 1961 denunciaba en The Observer la situación de los presos olvidados, nacía un movimiento mundial de personas que trabajan para combatir la injusticia y proteger los derechos humanos. Y año tras año, coincidiendo con nuestro aniversario, en Amnistía Internacional hacemos una parada para la reflexión con la publicación del Informe Anual. Un documento en el que se recogen las principales violaciones de derechos humanos que nuestra organización ha documentado durante un año en un buen número de países, 159 este año.

Una parada que nos permite destacar que 112 países torturaron a sus ciudadanos en 2012. En 101 se reprimió el derecho a la libertad de expresión. En 80 se negó la justicia a sus ciudadanos en juicios injustos. Entre 794.000 y 1.115.00 personas perdieron la vida como consecuencia directa de combates librados en 131 conflictos armados. 140 estados habían abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica, pero 21 siguieron ejecutando.
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  • El buque Smaragd, que atracó en el puerto de Valencia procedente de Argelia con cinco polizones a bordo, ha zarpado rumbo al puerto de Barcelona.
  • Los polizones declararon ser de nacionalidad siria y dos de ellos afirmaron también ser menores de edad.
  • CEAR PV ha exigido al Gobierno y al Cuerpo Nacional de Policía que se respeten sus derechos, que sean asistidos jurídicamente y a la posibilidad de solicitar protección internacional.

El buque Smaragd, procedente de Argelia y con bandera de Antigua Barbuda, que llegó al puerto de Valencia con cinco polizones sirios a bordo -dos de ellos manifestaron ser menores de edad-, ha abandonado el puerto de Valencia a mediodía del jueves día 20 rumbo a Barcelona, sin que estas personas hayan recibido asistencia jurídica ni hayan podido solicitar asilo. La Comissió d’Ajuda al Refugiat del País Valencià -CEAR PV-, ha estado reclamando insistentemente a la Delegación del Gobierno que en cumplimiento de la legalidad, ordenase a la Policía que respete los derechos establecidos para estas personas, y ha manifestado que su equipo jurídico estaba a disposición inmediata para prestar asistencia a los polizones para que pudiesen pedir asilo -de acuerdo al Protocolo vigente-, puesto que presumiblemente están huyendo del conflicto y la violencia que Siria padece en estos momentos. Leer más


Save the children

  • Desde Save the Children alertamos de la situación de los niños y niñas sirios y sus familias refugiados en Líbano, Jordania e Iraq, mientras la falta de fondos dificulta las operaciones de ayuda en la región.

Alaa apenas tiene 10 meses y vive ahora junto con su familia en el valle de Bekaa, en Líbano, tras huir de su hogar en Siria. La piel de Alaa sufre los efectos de una exposición extrema al frío.

En nuestro nuevo informe, Fuera en el frío, documentamos como los niños y niñas sirios intentan desesperadamente sobrevivir a las duras condiciones climáticas. Para las próximas semanas se espera nieve y temperaturas bajo cero. La falta de fondos, que se calcula en más de 200 millones de dólares, según ACNUR, está dificultando los esfuerzos de ayuda y poniendo en riesgo a las familias.

Entre los testimonios más desgarradores están los de niños que duermen acurrucados de tres en tres, en refugios hechos con vallas publicitarias y que están cayendo enfermos por el frío. “Cuando siento frío empiezo a tiritar, tengo mucho frío. Me duele la garganta y creo que tengo fiebre. Necesitamos medicinas”. Ines, 8 años, vive en un refugio hecho con vallas de publicidad.

Colabora con los niños y niñas de Siria.

“Las historias que estamos escuchando de los refugiados sirios dejan ver que la crisis se está deteriorando. Cada día llegan nuevos refugiados, pero no hay dinero para atenderlos”, dice Jasmine Whitbread, Directora de Save the Children Internacional. “La comunidad internacional necesita plasmar sus inquietudes diplomáticas y sobre seguridad en inversión para ayudar a los niños. A menos que haya un aumento en la finaciación, miles de niños y niñas van a pasar un duro invierno sin un refugiado adecuado y enfermos”, añade Whitbread. Leer más


Por Human Rights Watch

  • Los agentes fronterizos aparentemente disparan contra los hombres, mujeres y niños  que ven tratando de huir hacia Jordania

Familia huyendo de Idilib en marzo de 2012 (Rodrigo Abd / AP)

(Amman, 27 de junio de 2012) – Soldados sirios en la frontera con Jordania se encuentran al parecer disparando indiscriminadamente contra cualquiera –incluyendo mujeres y niños civiles – que intente huir de Siria, Human Rights Watch señaló hoy. Las autoridades sirias deberían ordenar inmediatamente que sus fuerzas armadas en la frontera acaben con todos los ataques indiscriminados, y tomar todas las medidas posibles para evitar que los civiles que cruzan a países vecinos sean heridos y respetar su derecho a salir del país.

A mediados de junio, Human Rights Watch habló con 17 refugiados sirios en Jordania que relataron que, cuando cruzaron en mayo y junio la frontera en grupos de hasta 200 civiles acompañados por miembros del Ejército Libre de Siria (FSA por sus siglas en inglés), soldados sirios los sometieron al fuego sostenido de ametralladoras y francotiradores, matando a tres civiles e hiriendo a once. Todos los refugiados describieron incidentes en los que el Ejército sirio abrió fuego sin previo aviso y disparó por igual contra cualquiera que estuviera cruzando la frontera, ya fueran miembros del FSA u hombres, mujeres y niños civiles. Leer más


Human Rights Watch (HRW)

Las fuerzas de seguridad sirias ejecutaron sumariamente a más de 100 civiles -y posiblemente a muchos más- e hirieron o capturaron a combatientes de la oposición durante los recientes ataques en pueblos y ciudades de este país, señala HRW en un informe reciente.

Imagen de vídeo publicado en youtube en Septiembre 2011

El informe de 25 páginas, “In Cold Blood: Summary Executions by Syrian Security Forces and Pro-Government Militias” (“A sangre fría: Ejecuciones sumarias por las fuerzas de seguridad sirias y las milicias progubernamentales”), documenta más de una docena de incidentes donde hubo al menos 101 víctimas, ocurridos desde finales de 2011 y muchos en marzo de 2012. Human Rights Watch documentó la participación de las fuerzas sirias y las milicias progubernamentales conocidas como Shabeeha en ejecuciones sumarias y extrajudiciales en las provincias de Idlib y Homs. Las fuerzas gubernamentales y progubernamentales no solo ejecutaron a combatientes de la oposición que habían capturado, o que por otras razones ya no se encontraban en combate y no representaban amenaza alguna, sino también a civiles que de la misma forma no representaban amenaza alguna para las fuerzas de seguridad.

“En un desesperado intento de aplastar el levantamiento, las fuerzas sirias han ejecutado a sangre fría a personas civiles y combatientes de la oposición por igual”, dijo Ole Solvang, investigador principal de emergencias de Human Rights Watch. “Lo están haciendo a plena luz del día y delante de testigos, evidentemente sin temor a ser castigados por sus crímenes”.

Human Rights Watch instó al Consejo de Seguridad de la ONU a asegurarse de que cualquier misión de la ONU encargada de supervisar el plan de seis puntos negociado por el enviado por la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, estaría en condiciones de documentar estos crímenes. Esto se lograría mejor si se envía junto con observadores militares a observadores de derechos humanos debidamente equipados, capaces de entrevistar de forma segura e independiente a víctimas de abusos de derechos humanos y, al mismo tiempo, protegerlas de represalias.

Desde finales de 2011, cuando las fuerzas sirias intensificaron su campaña militar en ciudades y pueblos que consideraban servían como bastiones de la oposición, cientos de otras personas han muerto como consecuencia de los ataques de artillería, fuego de francotiradores, o falta de asistencia médica.

Es imposible de verificar el número exacto de víctimas de ejecuciones extrajudiciales dadas las dificultades para acceder y evaluar la información procedente de Siria. Sin embargo, Human Rights Watch documentó al menos 12 casos de ejecuciones en las gobernaciones de Idlib y Homs. Human Rights Watch ha recibido informes adicionales de muchos otros incidentes similares, pero incluyó en este informe solo los casos en que los investigadores entrevistaron personalmente a los testigos de los incidentes.

En los casos documentados por Human Rights Watch, al menos 85 víctimas eran residentes sirios que no tomaron parte en los combates, entre ellos mujeres y niños. El informe describe en detalle varios casos de ejecuciones masivas de civiles, como el asesinato el 11 de marzo de al menos 13 hombres en la mezquita de Bilal en Idlib, la ejecución el 3 de marzo de al menos 25 hombres durante una operación de búsqueda y detención en el barrio Sultaniya de Homs, y el asesinato el 11 y el 12 de marzo de al menos 47 personas, principalmente mujeres y niños, en los barrios de Homs de `Adwiyya, Karm al-Zaytoun, y Refa` i.

En estos casos las fuerzas de seguridad sirias, que operaban solas o junto con milicias progubernamentales conocidas como Shabeeha, capturaron y ejecutaron a personas que trataban de escapar cuando el ejército tomó control de sus pueblos, asesinaron a tiros o a puñaladas a personas en sus hogares mientras las fuerzas de seguridad entraban a las ciudades capturadas, o ejecutaron a residentes detenidos mientras realizaban registros domiciliarios.

Por ejemplo, Louai, un residente que se quedó en el barrio Baba Amr de Homs después de que el ejército tomara control del mismo, describió la ejecución de su hermano y cuatro de sus vecinos el 2 de marzo. Louai, quien nos pidió que no utilizáramos su nombre verdadero por temor a represalias, dijo que primero miembros del ejército entraron a la casa de sus vecinos, sacaron arrastrando a los cuatro hombres que encontraban dentro, y los mataron a cuchilladas en frente de sus familias. Los soldados llegaron a la casa de Louai y, cuando él y su hermano levantaron las manos, les dispararon a los dos, hiriendo a Louai y matando a su hermano.

Human Rights Watch también documentó las ejecuciones de al menos 16 combatientes de la oposición, contra quienes las fuerzas de seguridad sirias dispararon a quemarropa después de que estos fueron capturados o resultaron heridos y ya no se encontraban en combate. Los casos causaron preocupaciones de que el Ejército pudiera haber adoptado una política, oficial o extraoficial, de no tomar prisioneros.

Un combatiente de la oposición de Kafr Rouma en la gobernación de Idlib describió a Human Rights Watch la ejecución de combatientes de su unidad a inicios de marzo:

Uno de los combatientes resultó herido en la pierna derecha por el fuego de una ametralladora. Estaba tendido en la calle y no pudimos rescatarlo ya que el ejército estaba disparando y atacando nuestra posición. Luego se acercó un tanque, unos 15 soldados con uniformes militares rodearon a nuestro compañero y comenzaron a insultarlo y darle patadas. Nos gritaban que teníamos que rendirnos o lo iban a matar. Luego le pusieron un paño negro alrededor de sus ojos, lo esposaron, y uno de ellos le disparó con un [rifle de asalto]. Cuando se fueron, lo enterramos en el cementerio de la aldea.

La legislación internacional de derechos humanos prohíbe de manera inequívoca las ejecuciones sumarias y extrajudiciales. En situaciones de conflicto armado en donde se aplica el derecho internacional humanitario, los combatientes son blancos legítimos si están tomando parte en las hostilidades. Pero matar deliberadamente a heridos, a personas que se han rendido, o a soldados capturados constituiría un crimen de guerra.

Anteriormente Human Rights Watch ha documentado y condenado graves violaciones por parte de combatientes de la oposición en Siria. Se deben investigar estos abusos y llevar a los responsables ante la justicia. Asimismo, estos abusos de ninguna manera justifican las violaciones cometidas por las fuerzas gubernamentales, como las ejecuciones sumarias de combatientes de la oposición.

Human Rights Watch ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU remitir la situación de Siria a la Corte Penal Internacional, imponer un embargo de armas contra el Gobierno de Siria y sanciones contra funcionarios y comandantes rebeldes implicados en graves violaciones de los derechos humanos. Human Rights Watch también instó a otros países a unirse a los crecientes llamados por la rendición de cuentas, brindando apoyo a la propuesta de remitir este caso a la Corte Penal Internacional, el foro con más posibilidades de investigar y perseguir a los principales responsables de los abusos cometidos en Siria.

“Las fuerzas de seguridad sirias pondrán un alto a las ejecuciones solo si se dan cuenta de que la rendición de cuentas es inevitable”, dijo Solvang. “Corresponde al Consejo de Seguridad enviar este mensaje”.

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Archivo vídeo publicado en youtube en Septiembre 2011


UNICEF

  • Declaraciones de Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF

Un niño del barrio de Bab Al Amar en una clandestina en Homs (@javierespinosa2)

Nueva York, 23 de febrero de 2012. Los llamamientos realizados por la comunidad internacional para detender la violencia han sido ignorados. Cada vez más niños están siendo asesinados y resultando heridos. Con mucha frecuencia los afectados no tienen acceso a atención médica. Muchos han sido testigos de la violencia y han perdido a sus seres queridos.

Es muy alarmante escuchar cómo las familias sirias suplican ayuda y ver que aumenta el sufrimiento de los niños. UNICEF se hace eco de los llamamientos que piden el cese inmediato de todo acto de violencia y que se permita de inmediato el acceso humanitario a todas las personas que necesitan ayuda.

Pedimos a todas las partes involucradas que recuerden que los niños no tienen ninguna responsabilidad sobre la violencia que enfrenta a los mayores. Son, sencillamente, las víctimas de esta tragedia.

Acerca de UNICEF

UNICEF trabaja en más de 190 países y territorios para  ayudar a los niños a  sobrevivir y desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia.  UNICEF, que es el mayor proveedor de vacunas para los países en desarrollo, trabaja para mejorar la salud y la nutrición de la infancia; el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad; la educación básica de calidad para todos los niños y niñas;  y la protección de la infancia  frente  a la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.


Anna Neistat, directora asociada de Programa de Situaciones de Emergencia

Human Rights Watch

  • Identificados 74 comandantes que dieron las órdenes de “disparar a matar”
  • El Consejo de Seguridad debería remitir el caso de Siria a la CPI por crímenes contra la humanidad
Militares desertores revelaron nombres, rangos y cargos de quienes dieron las órdenes para disparar y matar, y cada uno de los oficiales mencionados en este informe, hasta los más altos niveles del Gobierno sirio, debe responder por sus crímenes contra el pueblo sirio. El Consejo de Seguridad debería garantizar la rendición de cuentas remitiendo el caso de Siria a la Corte Penal Internacional.

Militares sirios en Homs. (AP Photo)

Ex soldados sirios identificaron por nombre a 74 comandantes y oficiales responsables de ataques contra manifestantes desarmados, Human Rights Watch señaló en un informe publicado hoy. El documento nombra a comandantes y oficiales del Ejército y las agencias de inteligencia de Siria que presuntamente ordenaron, autorizaron o toleraron numerosos homicidios, torturas y detenciones ilegales durante las protestas de 2011 contra el Gobierno. Human Rights Watch ha instado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) a que remita el caso de Siria a la Corte Penal Internacional (CPI) e imponga sanciones contra los funcionarios implicados en los abusos.

El informe de 88 páginas, “‘By All Means Necessary!’: Individual and Command Responsibility for Crimes against Humanity in Syria ”(“‘¡Por todos los medios necesarios!’: Responsabilidad individual y de mando por los crímenes contra la humanidad en Siria”), está basado en más de 60 entrevistas con desertores del Ejército y las agencias de inteligencia de Siria. Los desertores suministraron información detallada sobre la participación de sus unidades en ataques y abusos contra ciudadanos sirios y las órdenes que recibieron de jefes y oficiales de diferentes rangos, que son nombrados en el documento.

Las declaraciones de los desertores “no dejan lugar a dudas de que las fuerzas de seguridad sirias cometieron abusos generalizados y sistemáticos, incluyendo asesinatos, detenciones arbitrarias y torturas, como parte de una política estatal en contra de la población civil, dijo Human Rights Watch. Estos abusos constituyen crímenes contra la humanidad.

Los asesinatos de manifestantes y transeúntes

Todos los desertores entrevistados por Human Rights Watch aseguraron que los comandantes dieron órdenes para contener las protestas abrumadoramente pacíficas en todo el país “por todos los medios necesarios”, durante las reuniones regulares de los soldados y las unidades armadas y antes de su despliegue. Los desertores dijeron que entendieron la frase “por todos los medios necesarios” como una autorización para recurrir a la fuerza letal, sobre todo teniendo en cuenta que se les había dado munición de guerra en lugar de otros medios de control de multitudes.

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Comisión Española de Ayuda a Refugiados (CEAR)

  • CEAR denuncia que personas solicitantes de asilo y necesitadas de protección internacional procedentes de Siria no pueden acceder al procedimiento de asilo en España por la exigencia de un visado de tránsito aeroportuario.

Refugiadas sirias en la frontera de Turquía (Burhan Ozbilici / AP)

Hace algo más de dos semanas comenzaron a llegar varias familias de procedencia siria al aeropuerto de Barajas donde solicitaron asilo. Provenían de Argelia y volaban con destino a terceros países, aprovechando el transito que realizaban en Madrid para pedir protección en España. Era su única vía para llegar a nuestro país dado que son personas que han tenido que huir precipitadamente de Siria al peligrar sus vidas. Esas familias apenas sumaban una treintena de personas en busca de refugio.

Sin embargo, el Gobierno, ante su llegada, ha implantado la exigencia de contar con un visado de tránsito aeroportuario que está imposibilitando en la práctica que otras personas pertenecientes a este colectivo puedan llegar a nuestro país.

(Burhan Ozbilici / AP)

Los aeropuertos españoles son la única vía segura de acceso a la protección internacional que poseen quienes huyen de Siria, dado que otras rutas alternativas, terrestres o marítimas, son extremadamente peligrosas. Por este motivo es fundamental que se mantenga abierta esta puerta de acceso al sistema de asilo español, lo contrario es desastroso para la protección de un colectivo tan vulnerable y necesitado de refugio como el de los represaliados sirios. Hecho que pone en cuestión el compromiso de nuestro país con la crisis humanitaria que se vive en Siria.

Se calcula que alrededor de 7.600 personas han buscado refugio en Turquía y otros 4.000 en el Líbano, según datos facilitados por el ACNUR, desde el comienzo de la feroz represión en Siria. Mientras, cientos de miles se han visto atrapadas por la violencia en el interior de Siria o están sufriendo persecución por su oposición política al régimen de Bashar Al Assad.

Refugiados sirios cruzan la frontera con Turquía (Burhan Ozbilici / AP )

Por este motivo, CEAR hace un llamamiento al Gobierno para que retire la exigencia de un visado de tránsito aeroportuario a los nacionales de Siria y a que mantenga abierta esta vía de acceso a la protección internacional del colectivo. Este gesto constituiría una muestra del compromiso con la democratización del mundo árabe manifestado públicamente por nuestro Gobierno y de cumplimiento con la responsabilidad internacional contraída por nuestro país con el derecho de asilo.


  • Un activista sirio es asesinado por un francotirador cuando salía de una mezquita de Homs en el mes de Ramadán
  • Un testigo que le conoció relata las convicciones por las que dio su vida

Un ciudadano sirio lleva a un muerto por disparo en la cabeza durante una manifestación contra el gobierno. Imagen de video en B/N

No puedo decir su nombre ni adjuntar una fotografía porque pondría en peligro la vida de sus familiares más cercanos. Sin embargo puedo escribir sobre su persona y de cómo arriesgaba su vida para informar al mundo de lo que pasaba en la ciudad de Homs, en Siria.

No tenía más de 27 años, era apuesto e inteligente y tenía una mirada desafiante, difícil de olvidar. Lo conocí cuando empezaron las protestas porque su fama de activista era de sobra conocida. Solía vestir como un chico de su edad, con camiseta y vaqueros. Cuando lo vi por primera vez, llevaba una gorra con la que intentaba pasar más desapercibido. Se enorgullecía de ser un mundas, un “infiltrado” como el régimen llama a los manifestantes que pacíficamente protestan en las calles. Confieso que tenía un arma muy poderosa: un teléfono móvil con cámara.

Fue una de las personas que grabó la manifestación multitudinaria de la plaza del Reloj Nuevo de Homs el 18 de abril, la primera en décadas de silencio. Esa fecha quedó para siempre grabada en nuestra memoria porque aquella noche, los disparos y los gritos desgarradores de los manifestantes no cesaron hasta que sonó la oración del amanecer desde el alminar de la mezquita de Jaled Ibn Walid.

Mientras todos estábamos en casa mirando los mensajes que llegaban al canal de Al Jazeera en directo, él estaba en la calle El Dablan (una de las calles más famosas de la ciudad y próxima a la plaza) grabando cómo las fuerzas de seguridad disparaban a los que protestaban en una sentada pacífica. En este video se puede apreciar cómo enfocaba los boquetes de los edificios que provocaban los disparos, en un intento de reunir pruebas evidentes de la violencia del régimen.

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Pero fue testigo de algo mucho peor. Dos personas, una de ellas un joven de su edad, habían sido alcanzados por los disparos y grabó con su cámara de móvil imágenes tan terribles como ésta, donde los cuerpos sin vida son transportados en brazos al hospital.

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Inmediatamente después, mandaba las imágenes a Al Jazeera y fueron precisamente sus videos los que fueron emitidos. La gente de su alrededor le decía que se estaba arriesgando demasiado y que dejara de ir a las manifestaciones. Él tuvo que elegir entre callar o comprometerse para informar al mundo de lo que sucedía en Siria y decidió que si no se arriesgaba, se arrepentiría el resto de su vida.

Todo el mundo lo quería. No lo conocí bien, pero apuesto a que se levantaba por las mañanas pensando que un día le podría tocar a él. Era testigo diario de la violencia del régimen y para su corta edad, había visto ya demasiada sangre. Demasiadas injusticias. Eso tuvo que indignarlo tanto como para rebelarse. Y además, había visto caer a Ben Ali y a Mubarak, creía en las nuevas formas de comunicación y pensó que podría aportar su granito de arena: tenía esperanza.

Aquella manifestación multitudinaria, previamente autorizada por el régimen que temía que continuaran si no permitía el entierro de las personas asesinadas el día anterior, se desarrolló de forma pacífica como podéis ver en los videos que grabó esta persona, consciente de que tarde o temprano deberían trascender las fronteras de su país.

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Cuando regresé, era consciente de que las personas que dejaba atrás seguían corriendo serio peligro. El régimen intenta sembrar el terror entre los sirios para que poco a poco dejen de salir a pedir justicia. Eso significaría años brutales de represión. Desde el día 15 de marzo 2000 personas han sido asesinadas y muchas más siguen desaparecidas. La comunidad internacional es testigo de las matanzas que comete Bashar al Asar contra su propio pueblo, pero los muchos frentes abiertos de EEUU y la OTAN, así como la situación geográfica del país, la negativa de Rusia y China y los intereses de todo tipo de sus países vecinos, dificultan una posible resolución de la ONU, que tan sólo se limitó el pasado miércoles a formular una condena no vinculante y de nula fuerza jurídica.

A pesar de la versión oficial de condena, ninguno de los embajadores de Siria en la Unión Europea ha sido expulsado, lo cual ha indignado todavía más a las organizaciones de apoyo a la revolución que prefieren ilegitimizar al régimen.

El silencio de muchos ciudadanos de origen sirio que viven en otros países es más ensordecedor que la bala que mató a esta persona y a todas las víctimas que han perdido la vida exigiendo reformas legítimas. Aparecer en la lista negra que manejan las embajadas con los nombres de los activistas que se implican debería ser un motivo de orgullo, una razón por la que avergonzarse al resto que prefirió callar.

Pero ya nada le devolverá su vida, una vida que terminó hace sólo unos días cuando este valiente joven, que salía de la mezquita por la noche como cualquier otro día de Ramadán, recibió un tiro en la cabeza que lo mató en el acto.

Su muerte nos ha dejado rotos, tanto que es inevitable pensar que lo hubiésemos preferido vivo y al margen. Pero eso sería desvalorar sus convicciones: que la libertad tiene un precio que él estaba dispuesto a pagar.

Yo no quiero juzgar si hizo o no lo correcto (pienso en sus familiares y amigos más cercanos, en su dolor), sólo dejar constancia de su activismo y de por qué lo han asesinado. Necesitaba rendirle este homenaje. Es una tragedia que ya han vivido miles de familias antes y desgraciadamente, no será la última vez que un disparo silencie una voz disidente en Siria.

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Ayer, Domingo 9 de Agosto, se publicó este video en internet. En el minuto se ve caer a un hombre por los disparos de militares sirios y en los últimos segundos se ve a un militar disparado hacia la cámara que cae inmediatamente.