Toma la palabra

Por Óscar Mateos

Politólogo profesor de la Universidad Ramón Llull

 

El grupo armado M-23 acaba de entrar en la ciudad de Goma, en la región del Kivu Norte, al Este de la República Democrática del Congo, abriendo un nuevo escenario de crisis impredecible en la región de los Grandes Lagos. Tras varios días de ataques, varias personas han muerto y decenas de miles se han visto obligadas a desplazarse.

Estos 4 apuntes tratan de explicar someramente la gravedad de esta situación:

1.- Este ataque puede abrir un nuevo escenario de inestabilidad en una región en la que, recordemos, llueve sobre mojado, un día tras otro. Desde 1996, momento en el que implosionó la crisis de los Grandes Lagos, más de cinco millones de personas podrían haber muerto como consecuencia directa o indirecta de la guerra, otros tantos millones de personas se han convertido en refugiadas o desplazadas internas y miles de mujeres han sido víctimas de violaciones y de violencia sexual.

2.- Esta situación permanece invisible a los ojos del conjunto de la opinión pública internacional. El este de la República Democrática del Congo es noticia sólo cuando estalla una crisis como la actual o cuando se produce algún hecho destacado. Pero lo cierto es que la violencia contra la población civil es diaria. La gente se ha acostumbrado a vivir desde entonces en un estado permanente de guerra, en el que su cotidianeidad transcurre entre los asaltos y violaciones sistemáticas de los diferentes grupos armados y la vida diaria. Una vida diaria caracterizada por la supervivencia del que tiene que comer, plantar y recoger su cosecha o garantizar que sus hijos e hijas vayan a la escuela. Es un estado latente, de coma continuo, en el que la gente vive y se organiza, lucha y resiste (¡son centenares los colectivos de mujeres y de la sociedad civil organizados!), pero en el que la vulnerabilidad es la nota predominante. La invisibilidad social y mediática de toda esta realidad sufriente y a la vez resistente, es un escándalo por el que seguro nos condenarán futuras generaciones. Leer más