Toma la palabra

Santiago Bastos

Antropólogo social especializado en Guatemala

  • El terror provocado por empresas transnacionales en Guatemala
  • El antropólogo social Santiago Bastos pide a la comunidad internacional que atienda a la grave situación que están viviendo los periodistas y los defensores de derechos humanos en Guatemala, acosados, amenazados y agredidos por las multinacionales –en este caso de la minería– y sus responsables, algunos de ellos miembros destacados del Ejército.

El pasado jueves 22 de noviembre se dio un paso más en el proceso de provocación e intimidación que realizan en Guatemala las empresas nacionales como transnacionales para imponer sus proyectos con respaldo y apoyo del gobierno. En este caso fueron las acciones de Kappes, Cassiday & Associates -“KCA” – Exmingua S.A. en contra los pobladores y comunidades de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc que llevan varios días en un paro pacífico en el lugar conocido como La Puya para mostrar su oposición a las actividades mineras en su territorio.

Prensa Libre publicó el viernes 23 una escueta nota titulada “Enfrentamientos en área minera” en la que informaba de que “los disturbios” “no dejaron lesionados graves”. Y en Siglo 21 apareció otra titulada “Se caldean ánimos por la minera” en que dice que “empleados de la empresa” y “vecinos de San José del Golfo, estuvieron a punto de enfrentarse a golpes”.

Sin embargo, no fue exactamente así. Desde el mediodía del mismo día 22 circulaba una nota del Centro de Medios independientes en que informa que comunicadores de este medio y del CUC, Waqib Kej y CPR Urbana habían sido amenazados “con lincharlos, que les van a cortar las manos para que no sigan tomando imágenes”, que “las amenazas llegaron incluso a ser de muerte y linchamiento si no nos retiramos de lugar”, y  que “también golpearon en la cara a una líder comunitaria y a otro comunitario lo agarraron entre varios para golpearlo”.

La nota venía acompañada de unos vídeos que mostraban todos estos hechos de primera mano, sin trampa ni cartón. En el primero se ve llegar a un grupo de personas uniformadas con playeras grises y cascos azules, mientras al fondo se oyen los cánticos religiosos con que pacíficamente los espera la población que protesta. Estos supuestos trabajadores de la empresa, van dirigidos por un personaje de casco amarillo y altavoz en mano grita:

“…vamos a demostrar que somos gente que no se deja arrastrar por esos malditos, que no les tenemos miedo, y que sus cámaras y sus pendejadas no les tenemos miedo…. Respetamos los derechos humanos pero nos encontramos a estos malditos insultándonos con sus cámaras … Partida de maricones, huecos…”

La gente le vitorea mientras siguen los cánticos religiosos del otro lado. Entonces se da la vuelta hacia la cámara, a su lado se coloca un muchacho de playera blanca, y continúa, mientras le apunta con el dedo:

“los (no se entiende) los vamos a respetar, pero a estos maricones, jamás. Más a este peludo, a este (no se entiende) arrastrado, no lo vamos a respetar. Le tiembla la mano al hueco éste. Si sigue grabando va a ser el provocador de que toda esta mierda estalle y estalle ahorita”

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En el segundo vídeo en medio de un tumulto, el hombre del casco amarillo se dirige a una mujer –una dirigente comunitaria- y le grita, siempre con el altavoz: “¡¡¡apaga esa mierda!!!, ¡¡¡apaga esa mierda!!!”. Deja el altavoz y a menos de un metro, con las venas hinchadas y los ojos desorbitados, le vuelve a gritar “¡¡¡apaga esa mierda!!”, mientras con gran valentía ella resiste pacíficamente.

Este personaje es Pablo Silas Orozco Fuentes, exteniente del Ejército de Guatemala y empleado de la empresa minera KCA-Exmingua S.A. El otro personaje con casco amarillo que estaba ese día entre el tumulto era el coronel José Vicente Arias Méndez; y en días anteriores, quien los dirigía era otro coronel: Mario Ricardo Figueroa Archila, aparentemente es gerente de Exmingua S.A. Leer más