Toma la palabra

Por Patricia Simón @patriciasimon

¿Cuánto tiempo somos capaces de mantener nuestra atención sobre una tragedia, sobre un nuevo fracaso de la humanidad, sobre un incipiente capítulo de injusticia y dolor?

Hace diez días que empezamos a contar la situación de los refugiados en Macedonia. Desde entonces, hemos visto decenas de vídeos con la policía macedonia repeliendo con gases lacrimógenos y granadas de contusión a los refugiados, niños aterrados con heridas por los golpes. Numerosos periodistas de todo el mundo nos han traído sus voces diciéndonos “Somos personas, no animales”, “Si morimos no perdemos nada, porque en Siria ya no hay vida”, “No quiero ir a Suecia ni a ningún otro sitio, pero la guerra nos fuerza a ello”.

Nos hemos conmovido e indignado como llevamos haciéndolo desde que somos conscientes de lo que pasa más allá de nuestras narices. Como lo hicimos con las imágenes de Sarajevo, con las crónicas de los refugiados kosovares, con las invasiones de Afganistán e Irak. También, aunque con mucha menos información, con el genocidio ruandés, con los niños soldados de la República Democrática del Congo, con las violaciones masivas en Kenia… Como lo hicieron en su momento millones de ciudadanos con la guerra de Vietnam y antes con las dos guerras mundiales.

La diferencia es que ahora no nos da la vida para seguirle el ritmo a los motivos de dolor, rabia e indignación. Hace un par de semanas teníamos una vez más la sensación de que habíamos tocado fondo con la visión de los cadáveres flotando de las cientos de personas que habían perdido la vida intentando alcanzar en pateras las costas europeas. Hace un año, con las imágenes que mostraban a la Guardia Civil disparando con pelotas de goma contra los que intentaban cruzar a nado hasta la costa ceutí. 15 de ellos murieron.

¿Cuánto tiempo seguirá hiriéndonos e interpelándonos la visión del maltrato a los refugiados? De seguir viendo estas imágenes a diario, ¿en qué momento terminarían convirtiéndose en parte del paisaje, como los niños malnutridos etíopes, los asesinados por Israel en Gaza o las mujeres víctimas del feminicidio en Guatemala? ¿Cuándo dejarán de merecer nuestra atención los mismos sirios que comprobaron cómo la guerra que les estaba matando dejaba de interesar a la opinión pública internacional? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Un mes? Para entonces, algunos de ellos ya vivirán entre nosotros.

Los refugiados sirios por los que hoy sufrimos, tuvieron que sobrevivir a una guerra que ya ha acabado con la vida de más de 230.000 personas. Tampoco tuvieron otra alternativa que arriesgar sus vidas y las de sus hijos en un éxodo en pateras por el Mediterráneo en el que se han ahogado más de 28.000 personas en los últimos quince años. Pero la maquiavélica yincana continuará para aquellos que logren salvar la política de cierre de fronteras de la Unión Europea y llegar a nuestros países. Miles de ellos serán encarcelados en centros para inmigrantes, otros serán deportados, unos cuantos conseguirán sobrevivir sin papeles y precarizados, cuidando de nuestros hijos y ancianos, limpiando nuestras casas o sirviéndonos el café. Una minoría, conseguirá el estatuto de refugiado. En concreto, en España en 2014, 385 personas de las 5.600 que lo solicitaron. El premio: una habitación en un centro de acogida durante seis meses –hasta 2012 eran 12 con posibilidad de prórroga– y, en el mejor de los casos, un pago único de 350 euros para ayuda al alquiler si en ese período no se hubiera resuelto su caso.

Así que no hay excusas para no saber qué hacer con tanta indignación. Aquí mismo, donde ya vivimos rodeados de solicitantes de asilo maltratados e invisibilizados, seguirá habiendo Centros de Internamiento de Emigrantes (CIE) que cerrar, redadas racistas que denunciar y vuelos de deportación que parar -sólo en 2014, 253 vuelos expulsaron a 9.400 personas–. Como el que está previsto para el próximo 4 de septiembre con rumbo a Senegal y Nigeria y en el que seguro viajará más de un solicitante asilo que también vio morir compañeros en su travesía por el desierto, trepar vallas y verse encarcelado en un CIE al llegar a nuestro país. Vuelos contratados por el gobierno a Air Europa (Grupo Globalia) contra el que organizaciones de derechos humanos han lanzado una campaña de boicot.

Ante la creciente dispersión de nuestra atención, una buena cura sería pasar del lamento a la acción contra el horror.


Por CIEs NO (Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros)

Las “deportaciones express” son una práctica CADA día más común, que se realizan PARA llenar a última hora los macrovuelos de la vergüenza

Ayer por la noche el Juzgado de INSTRUCCIÓN número tres de Tarragona confirmaba la suspensión de la expulsión de Modou. Modou había sido detenido en la tarde anterior por el mero hecho de encontrarse en situación irregular y con una orden de expulsión de septiembre de 2013. Estuvo a punto de ser separado de su família: una hija que hoy cumple quince días de vida y su esposa, que ya disponía de permiso de residencia.

La paralización in extremis de la deportación de Modou ha sido posible gracias a las medidas cautelarísimas presentadas en la tarde de ayer por sus abogados y el trabajo de apoyo de toda una red de ACTIVISTAS que se han implicado en el caso. A la paralización de la deportación de Modou se suma la de Baidy -también de Senegal y que tenía que viajar con el mismo VUELO de deportación- al que no se le había permitido ni siquiera reconocer en el REGISTRO Civil a su hija, nacida dos días antes de su detención.

Las “deportaciones express” son una práctica muy poco conocida pero cada día más común, que va muy relacionada a los macrovuelos de deportación. La policia nacional, cuando tiene conocimiento de la existencia de un macrovuelo, inicia las actuaciones de persecución discriminatoria de los ciudadanos del país de destino. En caso de que no haya ya suficientes internos en los CIE para llenar el VUELOacuden a otro TIPO de medidas, más sofisticadas y menos visibles que las redadas por perfil étnico. Modou, por ejemplo, estaba llamado a firmar periódicamente en la comisaría por encontrarse en situación irregular. En esta ocasión, la policia nacional de Reus, aprovechó el momento de la firma para -sin previo aviso- detenerlo e intentar deportarlo en el el macrovuelo.

Las “deportaciones express”, por la rapidez en la que se producen, no contemplan unas garantías mínimas para desarrollar el debido derecho de defensa ante una orden de expulsión, que hay que recordar, es de carácter ADMINISTRATIVO. En un máximo de 72 horas, un ciudadano puede pasar de estar junto a su família, a ser deportado forzosamente a miles de kilometros de distancia. 72 horas que en la mayoría de ocasiones no son suficiente para poder recoger toda la DOCUMENTACIÓN que demuestre el arraigo de la persona, ponerla a disposición de un abogado y presentar un escrito de urgencia que permita al Juez revocar la orden de expulsión antes de que se ejecute.

Hoy, mientras celebramos que se han paralizado estas deportaciones no podemos dejar de preguntarnos, ¿de cuántos Modou no tenemos noticia? ¿cuántas personas anónimas, invisibles para la opinión pública, serán expulsadas a la fuerza hoy de FORMA totalmente injusta -y seguramente ilegal- en el macrovuelo destino Dakar?

La Campaña Estatal por el CIERRE de los CIES exige al Gobierno:

-      Que paralice de manera inmediata la deportación de Modou, así como de aquellas personas que se encuentre en la misma situación que él.

-      Que dejen de realizarse vuelos masivos de deportación que generan indefensión en las personas así como promueven el aumento de las redadas bajo perfil racial en nuestras ciudades y pueblos.

-      Que la sociedad civil y los grupos políticos asuman un debate imprescindible en materia de inmigración que nos conduzca de manera irreversible a garantizar los derechos de la población migrante y de las minorías étnicas.


Ruta contra el racismo y la represión

Actualización 6 Septiembre

Protesta frente Juzgados de Oviedo

Ayer viernes medio centenar de personas convocadas por la Ruta contra el racismo y la represión nos movilizamos en Oviedo contra las detenciones de inmigrantes en las propias dependencias de la Oficina de Extranjería, cuando acuden a presentar papeles para su regularización.

Tras leer y repartir un comunicado en los juzgados -el lugar donde jueces como Luengos han decretado en las últimas semanas el internamiento y la deportación de personas que habían sido detenidas del modo antes citado-, acudimos a la propia Oficina de Extranjería.

Defensores de los inmigrantes protestan dentro de las oficinas de Extranjería de Oviedo lugar donde se detiene a inmigrantes al ir a regularizarse y se les deporta.

Una parte de la gente entró en la planta baja a corear consignas contra la política migratoria -¡Cárceles, redadas, CIEs y fronteras, así se construye la riqueza europea!-, mientras otra parte permanecía en la calle con una pancarta y respondiendo a preguntas de algunos medios de comunicación.

Enseguida apareció un contundente despliegue policial, que procedió a la identificación de muchas de las personas que estaban dentro de Extranjería. A pesar de ello, se logró permanecer un buen rato en el edificio, prolongando las protestas y repartiendo panfletos entre quienes trabajan allí y quienes acuden a hacer trámites diversos.

A la salida de esta acción, nos encontramos con la noticia de que uno de los inmigrantes víctima de estas detenciones en Asturies, acaba de ser deportado a Senegal desde el CIE de Aluche (Madrid). Por ello aprovechamos este momento para reiterar nuestra denuncia de las actuaciones policiales -dirigidas por el Delegado de Gobierno, Gabino de Lorenzo- así como de la complicidad de jueces que, lejos de garantizar los derechos de todas las personas, forman parte del perverso y miserable engranaje que hace posible los internamientos y las deportaciones.

5 de Septiembre

Hace ya varios años que diversos colectivos sociales fundamos la Ruta contra el racismo y la represión para denunciar el hostigamiento policial y judicial sufrido por la población inmigrante. El escaso número de inmigrantes que ha recibido Asturies en estos inicios del siglo XXI –nunca más de 50.000 personas, menos del 5% de la población-, contrasta con las reiteradas redadas racistas de la policía, con las numerosas detenciones y confinamientos en los calabozos, y con las decisiones judiciales que decretan el encierro de inmigrantes residentes en Asturies en Centros de Internamiento para Extranjeros y aprueban su expulsión del país en macabros vuelos de deportación.

A lo largo de este verano, la Brigada de Extranjería, siguiendo las órdenes de la Delegación de Gobierno, dirigida por Gabino de Lorenzo, ex-alcalde de Oviedo por el PP, ha elevado aún más su persecución a la población inmigrante en Asturies. Su nuevo “método” es la detención de inmigrantes en el momento en que acuden a regularizar su situación a las oficinas de Extranjería. Así han sido detenidas, por no tener “papeles”, al menos cinco personas en las últimas semanas, y deportadas o confinadas -con la complicidad necesaria de los jueces- en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche en Madrid, una cloaca del Estado peor que cualquier cárcel. El pasado sábado 24 de agosto, por ejemplo, el juez Luengos decidió el internamiento de un chico senegalés y de otro pakistaní. Este mismo juez ya había decretado en el mes de julio la deportación de otros dos inmigrantes detenidos también al ir a regularizar su situación. Ambos fueron expulsados pocos días después de una decisión judicial que les sitúa en un absoluto desamparo, pues es posible que su permiso de residencia sea aprobado mientras ellos se encuentran ya fuera del territorio del Estado al haber sido expulsados.

Es urgente responder a esta intensificación de la represión, que incluso pasa por encima de las propias leyes avaladas por este supuesto estado de derecho. No podemos quedarnos en silencio mientras la Delegación de Gobierno, la policía y los jueces cometen estos actos. Menos aún ahora que vemos que la frontera también se puede ver desde el otro lado, con tanta gente que tiene que emigrar de Asturies y del Estado español para buscarse la vida.

Por todo ello convocamos una concentración el viernes 6 Septiembre, 11h, frente al Juzgado de Guardia en Llamaquique, Oviedo donde se están decretando los internamientos y las expulsiones.


Por Defensor del Pueblo

  •  La Secretaría general de Inmigración y Emigración ha alcanzado un acuerdo con el Ministerio del Interior para establecer un mecanismo de derivación sanitario que se aplique en los traslados de residentes de los CETI a los CIE

Madrid. 07/06/2013. La Secretaría general de Inmigración y Emigración, dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, ha aceptado la recomendación de la oficina del Defensor del Pueblo de elaborar un protocolo de derivación sanitaria que se aplique en todos los traslados de residentes en los Centros de Estancia Temporal para Extranjeros (CETI) a Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Esta recomendación tiene como fin que los servicios médicos de los CIE puedan conocer la historia clínica del interno desde el momento de su llegada y, en su caso, el tratamiento prescrito por los servicios médicos de los CETI. Leer más


 

Estudio Mujeres en el CIE. Género, Inmigración e internamiento [pdf]

Directora Margarita Martínez Escamilla

La mejor forma de obtener esta información es entrevistando a las mujeres en el CIE, para lo que se solicitó autorización. Tras muchas gestiones, a finales de 2011 comenzamos los encuentros con las mujeres internadas en el CIE de Aluche, hasta que a finales de marzo de 2012 el Director nos comunicó que no podríamos seguir realizando nuestro estudio pues ninguno de los nuevos responsables de Interior había dado el visto para ello. Huelga decir que contactamos con numerosos responsables del Ministerio, sin que hasta la fecha hayamos obtenido respuesta.

Ayer, día 27 de mayo, hemos presentado en el registro de la Dirección General de la Policía, de nuevo, la solicitud formal para la continuación del estudio.

Dado que cuando se nos prohibió la continuación del trabajo de campo no habíamos realizado el número de entrevistas previstas, tuvimos que acudir a otras fuentes de información, a otras metodologías de trabajo y finalmente hemos concluido el presente estudio, del que quisiéramos destacar algunas de las ideas en él expuestas y desarrolladas. Leer más


Informe  2012 sobre los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España
Por Centro Pueblos Unidos
  • En los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) se encierra a personas extranjeras a quienes se va a expulsar del país, en la mayoría de los casos por estancia irregular (carecer de permiso de trabajo y residencia). La estancia irregular es una infracción administrativa, no es un delito.
  • De acuerdo con la ley, el único derecho limitado en los CIE es la libertad de movimiento, todos los demás derechos permanecen en vigor y el Estado tiene la obligación de garantizar su efectivo cumplimiento.
  • En España existen ocho CIE con capacidad para internar a unas 2.500 personas simultáneamente.
 

La estancia máxima en un CIE son 60 días. De acuerdo con la ley, el único derecho limitado en los CIE es la libertad de movimiento, todos los demás derechos permanecen en vigor y el Estado tiene la obligación de garantizar su efectivo cumplimiento. En España, estos centros dependen del Ministerio del Interior y están gestionados por el Cuerpo Nacional de Policía.

En España existen ocho CIE con capacidad para internar a unas 2.500 personas simultáneamente (el CIE de Málaga se cerró en junio 2012), ubicados en las siguientes ciudades: Madrid, Barcelona, Murcia, Valencia, Algeciras, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.

No es fácil conocer cuántas personas internan en los CIE españoles y cuántas de ellas son finalmente expulsadas. El Ministerio del Interior no publica cifras sobre los CIE. Aproximadamente, 1.000 personas extranjeras ingresan en los CIE cada mes, de las cuales poco más de la mitad son finalmente expulsadas. Según los datos de nuestra observación, en el CIE de Madrid fueron internadas en 2012, 3.060 personas.

Este Informe pretende visibilizar una realidad que sigue siendo desconocida para la gran mayoría de la ciudadanía, contribuyendo así a la mejora de las condiciones de internamiento, a la defensa de los derechos de las personas internadas y a un uso limitado, racional y conforme a derecho de los CIE, con el horizonte final de su desmantelamiento definitivo.

El estudio se basa en las visitas de un grupo estable de voluntarios al CIE de Madrid. Sistematiza el acompañamiento y el servicio cotidiano a los internos, y recoge sus observaciones. A lo largo del año 2012, hemos realizado 1.277 visitas, a 328 personas, lo que supone casi el 11% del total de las personas internadas en el CIE de Madrid.

Las fuentes para la elaboración de este Informe son: la experiencia cotidiana a lo largo de los doce meses del año, con presencia todas las semanas en horario de mañana y de tarde; la explotación cuantitativa de esos datos y la sistematización cualitativa de las observaciones; el riguroso análisis jurídico de la normativa; el seguimiento cercano de la práctica administrativa; la interlocución institucional en sus diversos niveles y el trabajo en red con otras entidades sociales.

Entre las novedades de este Informe respecto a los de años anteriores, cabe destacar: la incorporación de un apartado acerca del CIE de Barcelona, basado en las visitas allí realizadas; la constatación de que se sigue recurriendo al internamiento de manera desproporcionada y el estudio de las alternativas al internamiento y el análisis del proceso de elaboración del Reglamento de los CIE, que ha marcado la agenda política en este campo durante 2012.

Resumen del informe

PUEBLOS UNIDOS ha visitado en 2012 a 318 personas internadas, de un total de 3.060, lo que supone más del 10% de la población interna en el CIE de Madrid en 2012. Las visitas totales realizadas ascienden a 1.277. El CIE de Madrid ha establecido un régimen de visitas de ONG y asociaciones que funciona con normalidad y no hemos tenido problemas en este sentido. En Barcelona, sin embargo, las entidades sociales no pueden acceder al CIE.

España es un país con un  alto porcentaje de internamientos y con malas condiciones de estancia en los centros. La primera parte del presente Informe, titulada “Cifras de internamiento demasiado elevadas”, analiza las condiciones de ingreso en los CIE. Las secciones siguientes analizan las condiciones de vida en el CIE y recogen las principales quejas de las personas internas.

En nuestras visitas al CIE de Madrid y de Barcelona constatamos el fuerte impacto psicológico del internamiento. Para las personas internadas y para sus familiares supone, por un lado, perder en pocas horas su forma de vida y, por otro, encontrarse, sin más, privados de libertad a la espera de que “alguien” decida el futuro de sus vidas, al margen de las consecuencias que para ellos se deriven. El sufrimiento se agrava en los migrantes sin antecedentes penales, a quienes la ambigüedad de estar encerrados sin haber cometido un delito les causa una profunda angustia y desconfianza.

En Madrid, el 23% son personas que llevan menos de un año en españa, la mayoría de ellos son recién llegados, en pateras o saltando la valla a través de Ceuta y Melilla. Algunos vienen después de estar un tiempo en los CETI de dichas ciudades

Sólo el 27% de las personas visitadas teníanantecedentes penales.

Sólo conocemos el resultado final del internamiento del 63% de las personas visitadas. De ellas, el 60% fueron puestas en libertad, casi siempre por decisión judicial o por imposibilidad de documentar o repatriar.

Las quejas y limitaciones de derechos son similares en los CIE de Madrid y Barcelona. Entre ellas, destaca el hecho de que no se explica a los internos su situación jurídica concreta. La mayoría no comprende su situación y muchos no tienen el nombre y teléfono de sus abogados. Como se detalla en el anexo, este año hemos detectado y documentado 24 situaciones con suficientes elementos como para interponer quejas o denuncias ante los órganos competentes.

Hay quejas repetidas de racismo y violencia por parte de algunos policías y hay numerosos obstáculos para investigar lo ocurrido.

La ciudadana congoleña SAMBA MARTINE falleció tras 40 días de internamiento en el CIE de Madrid. El servicio médico no diagnosticó siquiera su gravísimo estado de salud, a pesar de sus repetidas visitas al médico y de que venía del CETI de Melilla, donde se le había realizado una analítica que mostraba su gravedad.

No procede la expulsión ni el internamiento por mera estancia irregular. Sin embargo, hay numerosos casos de inmigrantes en los CIE por mera estancia irregular, cuya orden de expulsión e internamiento ha sido realizada sin un análisis de su caso concreto.

Frecuentemente, la policía tramita la sanción por estancia irregular por el  procedimiento preferente en vez del ordinario. La utilización del procedimiento preferente es muy lesiva para los inmigrantes irregulares.

El proyecto de reglamento no altera en nada el régimen de ingreso en los CIE. Tampoco garantiza la efectividad de los derechos de las personas internas, facilitando los cauces para el ejercicio de dichos derechos. Es un texto que desarrolla y consolida el modelo policial actual, centrado en control y seguridad, en claro detrimento de las condiciones de vida de las personas internas.

Puesto que el proyecto de Reglamento no modifica el régimen de los Centros de Internamiento de Extranjeros, EL CAMBIO DE DENOMINACIÓN A CENTROS DE ESTANCIA CONTROLADA (CECE) ES UN EUFEMISMO INADMISIBLE.

En los CIE hay  privación de derechos, más allá de la privación de libertad ambulatoria. Esta realidad se agudiza en las situaciones de particular vulnerabilidad, como son las 127 personas que no tienen a nadie que les pueda visitar o quienes no entienden el idioma (25% del total de internos visitados).

Particularmente graves son los 11 casos de personas internadas que tienen menores españoles a su cargo y las 24 personas con enfermedades físicas o mentales.

La última sección del informe, titulada“DE LA A A LA Z”, pone nombre a casos y testimonios concretos. De este modo, el Informe permite acceder directamente a la dimensión humana, al sufrimiento y a la injusticia que se encierra en los CIE.

Expulsiones exprés: la historia de Carlos

Para finalizar, señalamos que las expulsiones desde los CIE son una minoría del total anual de repatriaciones de extranjeros realizadas por el Estado español. Otras muchas se realizan directamente desde comisaría. En 2011 la policía echó de España a 18.422 personas extranjeras, de las cuales sólo un tercio (6.825) fueron expulsadas desde los CIE y el resto directamente desde las comisarías en 72 horas.

Son vecinos que desaparecen de nuestras calles de la noche a la mañana, expulsiones “invisibles e inmediatas” y en donde las posibilidades de defensa legal son mínimas. Leer más


Open Society Justice Initiative

La policía española es culpable de realizar identificaciones y controles a personas que “no parecen españolas”, y así ha sido manifestado por una organización internacional de derechos humanos al mayor experto de la ONU en materia de racismo y discriminación.

10 de Enero, 2011. Un inmigrante es detenido por la policía en el interior de un local de juegos en Lavapiés, Madrid, mientras veía un partido de futbol. Tres inmigrantes fueron detenidos por carecer de documentos en regla. (AP Photo/Edu Leon)

Open Society Justice Initiative  ha referido a Mutuma Rutureere, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial y xenofobia, que la policía española “se basa habitualmente en las características físicas o raciales cuando realiza identificaciones en el curso de actuaciones de prevención ordinarias y en el contexto del control migratorio”.

El Sr. Rutereere ha realizado una visita oficial a España la semana pasada a fin de valorar los progresos realizados por el Estado para la eliminación del racismo y de la discriminación a la luz de sus obligaciones internacionales.

El Informe presentado al Sr. Rutereere por Justice Initiative enfatiza la falta de cumplimiento efectivo por parte del Estado español de una decisión emitida en 2009 por el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el caso Rosalind Williams contra España, en la que se estableció que las características físicas o étnicas de las personas no pueden ser utilizadas por la policía para justificar la realización de controles de identidad.

James A. Goldston, director ejecutivo de Justice Initiative ha manifestado que “hace cuatro años la decisión del Comité de Derechos Humanos de la ONU en el caso Rosalind Williams dejó claro que la práctica de la utilización de perfiles étnicos por la policía española constituye una discriminación ilegal; ya ha llegado el momento de que el Gobierno y los dirigentes de la policía nacional tomen medias concretas para eliminar estas prácticas racistas”.

Justice Initiative también pone de manifiesto que:

  • Solamente a lo largo del año 2011 la Policía Nacional llevó a cabo 8.773.862 controles de identidad. Al realizar estos controles de identidad, los agentes de la policía suelen seleccionar a las personas en función de sus características étnicas.
  • A pesar de que la Circular 2/2012 de la Dirección General de la Policía estableciera que la policía debe evitar actuaciones masivas o indiscriminadas basadas únicamente en criterios étnicos, los agentes siguen basándose en el perfil racial o étnico de las personas en sus controles, tal y como documentan las Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos. El Gobierno español incumple sigue sin implementar medidas efectivas para evitar la utilización de perfiles étnicos y por tanto continúa violando los derechos humanos de las minorías étnicas.
  • España es un país multiétnico en el que más del 12% de la población es extranjera. Por tanto, la utilización de perfiles étnicos estigmatiza y marginaliza a una parte cada vez mayor de la sociedad española.

Entre sus recomendaciones, Open Society Justice Initiative insta a España a:

  • Reformar las leyes que regulan las actividades policiales, introduciendo la prohibición expresa a la utilización de características físicas o étnicas para seleccionar a las personas objeto de los controles, así como el establecimiento de criterios claros para iniciar y realizar controles basados en sospechas razonables.
  • Introducir formularios de identificación para registrar todas las identificaciones policiales y garantizar los derechos de las personas identificadas.
  • Asegurar la formación efectiva de los agentes de la policía en materia de derechos humanos.
  • Tomar medidas para mejorar las relaciones y establecer confianza mutua entre la policía y la comunidad.
  • Asegurar la incorporación y la promoción de las minorías étnicas dentro del cuerpo de la policía.

Durante su visita oficial, el Relator Especial ha mantenido reuniones con un número importante de organizaciones de la sociedad civil y con representantes del gobierno y de las comunidades autónomas. Se espera que presente sus conclusiones y recomendaciones en un informe público al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en junio de este año.

Open Society Justice Initiative, parte integrante de Open Society Foundations, utiliza la ley para proteger y capacitar a las personas en el mundo. El trabajo de Justice Initiative dirigido a eliminar la discriminación incluye actividades tales como la investigación, el litigio y la capacitación para poner fin a la utilización de perfiles raciales por al policía en Estados Unidos y Europa

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Información relacionada:

La ONU exige el fin de las redadas raciales en España

16.03.2011 · 

La ONU “insta a erradicar la práctica de controles de identificación basados en perfiles étnicos y raciales” y recomienda que los funcionarios policiales “deben recibir una formación intensiva en derechos humanos”.

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Begoña Santos

Voluntaria de Asociación Karibu y Directora de Operaciones Locales en Médicos del Mundo

  • Los Centros de Estancia Controlada De Extranjeros (antigüos CIE)

(Álvaro Herraiz San Martín, Federación de ONG de Desarrollo de la Comunidad de Madrid)

Tras años de insuficiente regulación, el gobierno ha elaborado un reglamento de los Centros de Internamiento de Extranjeros, lugares de reclusión de extranjeros sin papeles a la espera de ser expulsados a su país de origen. Lo primero que han hecho ha sido cambiarles el nombre, para que la vulneración sistemática de los derechos humanos denunciada en informes del Defensor del Pueblo, organismos internaciones y organizaciones sociales, se desvanezca, como por arte de magia. Ahora, tienen un nombre más amable: CECE, Centro de Estancia Controlada de Extranjeros. Nuevo nombre para la misma miseria.

La vida dentro del Centro de Internamiento de Extranjeros no es vida, es espera. Espera y miedo. Miedo a la expulsión, miedo a perder el rumbo entre las cuatro paredes de la celda, miedo a un futuro que parece imposible que sea peor.

Los CECE no son, en teoría, centros penitenciarios. La privación de libertad se produce mayoritariamente por una falta administrativa, la de no tener papeles. Para las personas inmigrantes, el ser siempre equivale al tener: “Si tienes papeles, puedes tener trabajo, una familia, futuro…Sin papeles, no hay vida”. Leer más


Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH)

CIE de Aluche

En su opinión 37/2012, de 30 de agosto de 2012, trasladada a la AEDIDH en su calidad de organización querellante, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas consideró que la privación de libertad cautelar en el CIE de Aluche del Sr. D. Adnam el Hadj, inmigrante indocumentado de origen marroquí y solicitante de asilo en España, fue arbitraria y discriminatoria por razón del origen nacional y étnico de la víctima. En consecuencia, recomendó que el Gobierno repare proporcionalmente el daño causado a la víctima.

Además, el Grupo de Trabajo constató que la víctima había sido objeto de malos tratos de gravedad equivalente a la tortura mientras estuvo detenida en el CIE de Aluche. En particular, varios policías responsables de la custodia del CIE sacaron al Sr. El Hadj de su dormitorio por la fuerza en la noche del 7 de mayo de 2012 y lo condujeron a un lugar fuera del alcance de las cámaras de seguridad del CIE, donde —además de someterle a insultos de fuerte contenido racista y discriminatorio— le propinaron una severa paliza de la que resultó con serias heridas y contusiones que requirieron su tratamiento médico. Ordenado el traslado de la víctima a un hospital, la policía nacional, en un intento de encubrir los graves delitos de varios de sus agentes, lo trasladó el 8 de mayo de 2012 por la fuerza a Tarifa y desde allí fue expulsado a Marruecos sin permitirle el auxilio médico, jurídico y judicial al que la víctima tenía derecho. Leer más


Por campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros CIES NO

Manifestación ante el CIE de Valencia (P. G.)

Un juzgado de Valencia está investigando la denuncia por malos tratos formulada por cinco personas que permanecen detenidas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores. Tres de los cinco aseguran que son menores de edad y ya han presentado su partida de nacimiento para que se proceda a su puesta en libertad. Los cinco aseguraron a miembros de la Campaña por el Cierre de los CIE que en la madrugada del 28 al 29 de abril fueron golpeados con las manos y la porra por un policía de complexión fuerte, provocándoles contusiones en la cara, cuello, torso y brazos. Las organizaciones que integramos la Campaña solicitamos que el sujeto identificado como presunto agresor sea suspendido cautelarmente en sus funciones mientras se investigan judicialmente los hechos objeto de denuncia. Leer más