Toma la palabra

* Por José Mª Sánchez Monge, presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES)

La doble inversión

Este año, las asociaciones de personas con enfermedad mental reunidas en  FEAFES han elegido el lema “La mejor inversión, tu salud mental”. Esta inversión a la que hacemos referencia atañe a dos aspectos. De un lado, el económico. Se trata de recordar que es necesario invertir todos los recursos que sean precisos para atender la salud mental entendida como un derecho básico que posee la ciudadanía. Y del otro, a que cada uno de nosotros, deberíamos invertir tiempo y atención a nuestra propia salud mental y a la de las personas de nuestro entorno como seres sociales que somos.

 

Situación de la Salud Mental

Según los datos oficiales, entre el 2’5 y el 3% de la población adulta tiene una enfermedad mental crónica. Esto supone más de un millón de personas. Y el 9% de la población padece algún tipo de enfermedad mental (crónica o leve).

Frente a estos datos, hay que señalar que el principal problema en salud mental de nuestro país es el gran número de personas con enfermedad mental que no cuentan con un tratamiento adecuado. Es decir que incluya no sólo medicación, sino también psicoterapia y apoyos sociales. En muchas ocasiones no se mantiene esta perspectiva integral del tratamiento, ni se asegura que sea continuado. Según una encuesta de la OMS, entre un 35 y un 50% de las personas con enfermedad mental de los países desarrollados no recibe ningún tipo de tratamiento.

 

Mejor atención, mayor ahorro

En este sentido, la inversión en salud mental significa garantizar una continuidad de cuidados enfocada a la recuperación de las personas. Recuperación por la que debe lucharse por dos motivos: el humano ante todo y el económico, en términos de ahorro, también.

Si queremos reducir las partidas más costosas para el gasto público como son los ingresos hospitalarios, los servicios de urgencias y la adquisición de fármacos, la solución más adecuada hoy por hoy es facilitar a las personas con enfermedad mental el acceso a un tratamiento integral que contemple todas las medidas terapéuticas necesarias (psicoterapia, rehabilitación, farmacología…) adaptado a sus necesidades particulares.

Se trata no sólo de buscar el ahorro en el gasto público, materia que a todos nos preocupa, sino en conseguir una mejor recuperación y una mayor autonomía e independencia a las personas con problemas de salud mental.

 

No desandar el camino andado

Conviene recordar que incluso antes de los recortes presupuestarios, los recursos de atención en salud mental ya eran claramente insuficientes, a pesar de los innegables avances realizados en las tres últimas décadas.

En estos momentos, los recortes de las distintas administraciones públicas y organizaciones privadas están perjudicando gravemente la atención que reciben miles de personas con enfermedad mental y sus familias. Esto vulnera su derecho constitucional a la protección social y sanitaria.

En demasiadas ocasiones, estos recortes están suponiendo el cierre de programas, e incluso poniendo en peligro la propia supervivencia de asociaciones y centros de atención, lo que repercute gravemente en las posibilidades de recuperación de miles de personas con enfermedad mental.

 

No perjudicar a los más débiles

Además, FEAFES teme que dicha reforma perjudique especialmente a las personas sin hogar y a los inmigrantes irregulares. En general, las personas con trastorno mental que pertenecen a estos colectivos excluidos están sin diagnosticar. Los requisitos de documentación para atenderles sólo provocarán un mayor aislamiento y deterioro de unas personas que ya se encuentran en una situación muy vulnerable.

En todos los ámbitos, pero particularmente en el de la salud mental, el hecho de limitar la atención a cualquier grupo social a las urgencias hospitalarias es sencillamente optar por la vía menos eficaz para abordar estos trastornos, con los problemas personales y sociales que esta actuación conllevaría.

 

Personas antes que etiquetas

Por último, pero no por ello menos importante, por encima de los síntomas de su trastorno, muchas personas con enfermedad mental tienen en la discriminación y en el estigma su principal reto a la hora de desenvolverse con normalidad en la vida diaria.

Por ese motivo, FEAFES ha presentado “La Primera Etiqueta”, un vídeo donde una persona con enfermedad mental muestra que es mucho más que la etiqueta “enfermo” y los prejuicios que en muchas ocasiones acompañan a este tipo de trastornos.

Con este vídeo, inspirado en la vida real del protagonista, esperamos que se ayude a combatir esta situación injusta y equivocada, y ayudar a que la sociedad comience a ver antes a la persona que a su etiqueta.

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